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Del mar a la mesa: qué pedir en un restaurante de pescado en Estepona

Espeto de sardinas asándose a la brasa en la costa de Estepona

Estepona vive de cara al mar, y eso se nota en cada carta de sus restaurantes de pescado. Aquí no hace falta buscar mucho para comer bien: basta con saber qué pedir. Esta es la guía para no dejarte nada importante en la carta.

El pescaíto frito, la base de todo

No se entiende una comida de pescado en la Costa del Sol sin fritura. Los boquerones victorianos, rebozados en una capa finísima de harina, son la referencia obligada. Junto a ellos, las puntillitas (chipirones diminutos), los salmonetes fritos y el cazón en adobo, marinado en vinagre y especias antes de pasar por la sartén, completan el cuadro clásico. Si el sitio ofrece una fritura malagueña variada, es la forma más rápida de probar varios pescados a la vez.

El espeto, la estrella de la costa

Si hay un plato que representa Málaga entero, es el espeto de sardinas: sardinas ensartadas en una caña y asadas lentamente sobre brasas de leña, a menudo a pie de playa. Es sencillo, es humilde y es, para muchos, la mejor forma de comer pescado en toda España. En Estepona, cualquier chiringuito que lo ofrezca merece una parada.

Pescado a la plancha o al horno

Para quienes prefieren sabores más limpios, el lenguado de estero —criado en las salinas tradicionales de la zona— es una joya local que se sirve a la plancha con muy poco aliño para no tapar su sabor. La dorada y la lubina a la sal son otras apuestas seguras, igual que los chocos (sepia) a la plancha con ajo y perejil, muy típicos de las cartas locales.

Marisco de proximidad

El marisco de la zona tiene menos fama que el de Huelva o Cádiz, pero no le falta calidad. Las coquinas a la marinera, las gambas blancas de la costa y las cañaíllas (pequeños caracoles de mar) son habituales en las mesas locales. Si tienes suerte y coincide con la temporada, no dejes pasar las ortiguillas fritas, un producto de anémona de mar que es toda una rareza gastronómica de esta costa.

Para empezar y para acompañar

Antes del pescado, un ajoblanco (sopa fría de almendra y ajo) o un gazpacho son la entrada perfecta en los meses de calor. Y si el restaurante tiene buena bodega, un vino blanco fresco de la zona —o incluso un fino— es el acompañante natural para todo lo anterior.


En resumen: empieza con pescaíto frito, no te vayas sin probar un espeto si lo tienen, y deja hueco para un pescado a la plancha como plato principal. Así es como se come pescado en Estepona.